Un laboratorio de la Universidad Jiao Tong de Shanghái, en China, puede diseñar y ejecutar experimentos de biología molecular casi sin intervención humana. Descrito el 4 de noviembre de 2026 en la revista Nature, el sistema AutoDNA usa un equipo de agentes de inteligencia artificial y brazos robóticos para llevar el trabajo de principio a fin a partir de una simple instrucción del operador.
Cómo funciona el laboratorio autónomo
En lugar de añadir la IA a un sistema ya existente, AutoDNA se construyó desde el inicio con la IA en el centro. Los brazos robóticos mueven las muestras entre más de 20 tipos de instrumentos, y un solo proyecto puede implicar miles de operaciones, incluida la síntesis y la secuenciación de ADN.
Según Nature, tras la instrucción inicial, las manos humanas solo son necesarias para reponer reactivos y mantener el equipo. Haibo Chen, científico informático de la Universidad Jiao Tong de Shanghái y coautor del estudio, explica que, en muchos sistemas actuales, los especialistas todavía deben configurar los instrumentos, mientras la IA suele ocuparse de una sola parte del proceso.
Las pruebas: mutación, mensaje en ADN y almacenamiento
En las pruebas reportadas, el sistema detectó una mutación asociada al cáncer en una muestra de ADN. En otro experimento, los agentes codificaron en ADN la frase “Intelligence is the ability to adapt to change”, usando las cuatro bases nucleotídicas, A, C, G y T, y luego leyeron el contenido de vuelta. La cobertura del estudio indica que esta demostración de almacenamiento en ADN usó 78 hebras y llevó unas 203 horas.
Milad Abolhasani, ingeniero químico de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, destacó ante Nature el grado de autonomía del sistema y su capacidad para incorporar equipos diversos, y resumió: “El futuro de la ciencia va a implicar muchos laboratorios autónomos”.
Lo que AutoDNA todavía no es
El resultado no significa que los laboratorios puedan funcionar indefinidamente sin ninguna presencia humana, ni que el ADN ya esté listo para el archivado a gran escala. La detección de la mutación fue una demostración de validación del sistema, no un nuevo examen clínico, y el mensaje recuperado fue una demostración controlada, no una prueba de almacenamiento a escala industrial. El avance está en otro punto: demostrar que los agentes de IA pueden orquestar un flujo completo de biología molecular, con varios instrumentos, en lugar de automatizar solo un paso aislado.
Crédito de la imagen: Nature, con picos de secuenciación de ADN mostrados en pantalla.
Fuentes: Nature — AI agents run this automated biology lab; Nature — An AI-native experimental laboratory for autonomous biomolecular operations.
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Muse