Una enana blanca magnetizada podría llegar a 2,4 masas solares

Simulaciones de investigadores del Indian Institute of Science (IISc) indican que una enana blanca fuertemente magnetizada puede alcanzar unas 2,4 veces la masa del Sol, muy por encima del límite clásico de Chandrasekhar, de aproximadamente 1,4 masas solares. El estudio se publicó el 8 de octubre de 2026 en The Astrophysical Journal Letters y fue difundido por el IISc el 9 de octubre, con repercusión el 31 de octubre de 2026.

Una enana blanca es el núcleo denso que queda cuando una estrella como el Sol agota su combustible y pierde sus capas externas. Sin rotación rápida ni un campo magnético fuerte, ese remanente tiene un techo de masa bien definido: al acercarse a él, el núcleo puede volverse lo bastante denso como para encender el carbono y explotar como una supernova de Tipo Ia.

Cómo el campo magnético sostiene más masa

La novedad no es solo mostrar que un objeto por encima del límite podría ser estable, sino seguir cómo podría formarse. El equipo adaptó el código STARS, de la Universidad de Cambridge, incluyendo efectos magnéticos y el enfriamiento de la enana blanca, y siguió la evolución desde la secuencia principal hasta el remanente. En un modelo, una estrella inicial de 8 masas solares generó una enana blanca de carbono y oxígeno con 1,02 masas solares, que después ganó materia de una compañera a un ritmo de 10−9 masas solares por año.

A medida que la enana blanca acumula materia, se vuelve más densa y se contrae, y esa compresión fortalece su campo magnético interno. La presión magnética adicional ayuda a sostener el propio peso de la estrella, elevando el límite simulado hasta unas 2,4 masas solares, mientras que el modelo equivalente sin magnetismo se detuvo cerca de 1,4. El mismo efecto puede ayudar a explicar por qué algunas enanas blancas de baja masa parecen más grandes de lo esperado.

Lo que aún no está probado

El resultado tiene implicaciones directas para las supernovas de Tipo Ia, usadas como candelas estandarizables para medir distancias en el universo. Los teóricos discuten desde hace décadas las enanas blancas super-Chandrasekhar, y las supernovas anormalmente luminosas sugieren progenitores con masas que pueden acercarse a 2,8 masas solares. “La cuestión importante no era simplemente si una enana blanca super-Chandrasekhar es posible, sino si una estrella puede realmente evolucionar hasta convertirse en una”, dijo la primera autora, Zenia Zuraiq, doctoranda del IISc.

Hay que señalar el límite del hallazgo: se trata de una simulación, no de la observación confirmada de una enana blanca super-Chandrasekhar en la naturaleza. Los resultados respaldan que esta vía evolutiva es posible bajo ciertas condiciones, pero no establecen con qué frecuencia se dan estos objetos. El siguiente paso, por tanto, es observacional: comprobar si las señales de supernovas excepcionalmente luminosas y de enanas blancas con radios fuera de lo habitual corresponden realmente a este escenario magnético.

Crédito de la imagen: ilustración de ESO/L. Calçada de un disco de escombros alrededor de la enana blanca J1328-1450, bajo licencia Creative Commons Attribution 4.0. La imagen muestra otra enana blanca, no el objeto simulado en el estudio.

Fuentes: Indian Institute of Science (09/10/2026); The Astrophysical Journal Letters, DOI 10.3847/2041-8213/aea97e; SciTechDaily (31/10/2026).

Transparencia: este artículo se produjo con ayuda de inteligencia artificial, cruzando publicaciones públicas en X y fuentes de internet. Recomendamos consultar las fuentes originales para más detalles.

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