Analistas del sector tecnológico señalan que la nueva generación de gafas de realidad aumentada ya es capaz de asumir tareas cotidianas sencillas antes exclusivas del smartphone, como notificaciones, navegación por mapas y traducción en tiempo real.
Aún un nicho
A pesar del avance técnico, el precio elevado y la autonomía de batería limitada siguen siendo los principales obstáculos para una adopción masiva. Por ahora, el público de 'early adopters' es el que sostiene la categoría.
Aun así, el optimismo del mercado es grande: varios fabricantes ya han anunciado nuevos modelos para los próximos lanzamientos.