El Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones (ETSI) publicó la especificación técnica TS 104 275, orientada a reducir el riesgo de que los sistemas de IA generativa produzcan deepfakes dañinos. El documento, elaborado por su Comité Técnico de Seguridad de la Inteligencia Artificial (TC SAI) y dado a conocer el 29 de octubre de 2026, propone tratar la prevención de deepfakes como un reto de seguridad y gobernanza, no solo como un problema de detección una vez que el contenido ya circula.
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El cambio de enfoque es el núcleo de la norma. En lugar de concentrar los esfuerzos en identificar material manipulado después de su publicación, la TS 104 275 organiza salvaguardas a lo largo de todo el ciclo de vida del sistema de IA, en cinco fases: diseño seguro, desarrollo, despliegue, mantenimiento y fin de vida. La idea es que desarrolladores y operadores puedan demostrar, con medidas prácticas, cómo mitigan los riesgos, reforzando la responsabilidad de quienes crean y operan estos sistemas.
Qué exige la norma
Entre las medidas previstas figuran identificar posibles usos indebidos antes del lanzamiento, procesos de revisión e intervención humana, filtrado de contenido, etiquetado del contenido generado por IA y advertencias al usuario. El texto también prevé seguir las amenazas emergentes, investigar incidentes, actualizar las salvaguardas y mantener documentación y registros, un conjunto pensado para el fraude, la suplantación de identidad, la desinformación y otros usos engañosos de imágenes, vídeos y audios sintéticos.
Cómo se comprobará la reducción del riesgo
Otro rasgo distintivo es la evaluación: la especificación incluye escenarios de prueba y criterios de aprobado y suspenso, para que las organizaciones comprueben si la reducción del riesgo realmente se produjo, en lugar de depender solo de compromisos genéricos con el desarrollo responsable. El documento se apoya en la norma EN 304 223, que define requisitos básicos de ciberseguridad para modelos y sistemas de IA, y, según el ETSI, apoya objetivos de la Ley de IA de la Unión Europea.
“El material deepfake dañino, engañoso e ilegal, como imágenes abusivas o sitios fraudulentos de productos, puede crearse a partir del uso indebido de programas legales y disponibles comercialmente”, afirmó Alex Cadzow, relator y secretario del TC SAI del ETSI. En su opinión, a medida que los deepfakes se vuelven más generalizados, las organizaciones necesitan apoyo para abordar los riesgos mucho antes, empezando por cómo se diseñan los sistemas de IA generativa. Conviene señalar un límite: se trata de una especificación técnica, no de una ley, y por sí sola no crea sanciones; su papel es ofrecer una referencia práctica y verificable para quienes desarrollan y operan IA generativa.
Crédito de la imagen: logotipo del ETSI, vía ILNAS (portal de servicios públicos de Luxemburgo), página del comité ETSI. La imagen identifica al organismo de normalización, no a la especificación en sí.
Fuentes: ETSI TS 104 275 V1.1.1 (documento oficial); Telecoms.com (29/10/2026); Biometric Update (30/10/2026).
Transparencia: este artículo se produjo con ayuda de inteligencia artificial, cruzando publicaciones públicas en X y fuentes de internet. Recomendamos consultar las fuentes originales para más detalles.
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