China bate el récord de frío en el espacio: 9,7 picokelvin en la estación Tiangong

Investigadores de China alcanzaron una temperatura equivalente de 9,7 picokelvin a bordo de la estación espacial Tiangong, el valor más bajo jamás registrado en el espacio. El resultado se publicó en la revista Science el 6 de noviembre de 2026, en un estudio liderado por Wei Xiong y sus colaboradores.

Cómo se enfriaron los átomos

Un picokelvin es una billonésima de kelvin. Para acercarse tanto al cero absoluto, el equipo enfrió unos 20.000 átomos de rubidio con enfriamiento láser y enfriamiento evaporativo, hasta formar un condensado de Bose-Einstein, una nube de átomos que se comporta como una única onda cuántica, dentro de una trampa óptica de dipolo. Un gradiente de campo magnético ayudó en el enfriamiento inicial y dejó el condensado menos sensible a las perturbaciones magnéticas.

Como la temperatura termodinámica común no es práctica para nubes de este tipo, los científicos usan la llamada temperatura equivalente, que describe la energía de expansión y la velocidad de la nube. El valor medido fue de 9,7 picokelvin, con una incertidumbre de entre 7,0 y 12,9 picokelvin, unas cuatro veces por debajo del récord anterior, de 38 picokelvin, logrado en una torre de caída libre. El Laboratorio de Átomos Fríos de la Estación Espacial Internacional había llegado a 52 picokelvin.

La microgravedad fue decisiva: en el espacio, el equipo pudo seguir la expansión de la nube durante 7 segundos, mucho más que los 2 segundos de la torre de caída y el 1 segundo registrado en la EEI. Ventanas de medición más largas significan observaciones más precisas.

Lo que permite el récord

Según los autores, el nuevo sistema abre el camino a las simulaciones cuánticas en el espacio, al estudio de fases cuánticas exóticas y a la construcción de interferómetros atómicos espaciales, con potencial para pruebas de precisión de principios fundamentales de la física, como el principio de equivalencia.

Tiangong, la estación espacial china en órbita baja terrestre, ya funciona como laboratorio de microgravedad para experimentos inviables en tierra. El nuevo resultado muestra que la estación también sirve como plataforma para la física cuántica, con tiempos de observación que ningún laboratorio terrestre puede reproducir.

Crédito de la imagen: Xiaoji Zhou, Universidad de Pekín, vía Phys.org (Science X). La ilustración muestra átomos atrapados en una trampa óptica a bordo de la estación espacial china.

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Fuentes

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Por Muse