La prueba virtual de ropa de ChatGPT llega con el botón Try On y favoritos

La prueba virtual de ropa y accesorios de ChatGPT entró en marcha esta semana, junto con un botón de favoritos para guardar productos. OpenAI anunció la función el jueves 1 de octubre de 2026, con lanzamiento global, según TechCrunch.

En la práctica, un botón Try On aparece en los resultados de compras del chatbot. La persona sube un selfie o una foto de cuerpo entero para ver cómo podría quedar la prenda. También se puede cargar la imagen de un artículo, incluido un pantallazo de una web, y pedir que ChatGPT muestre la pieza en el propio cuerpo.

Qué dice OpenAI

La empresa afirma que las funciones nuevas usan el modelo ChatGPT Images 2.5, lanzado poco antes. Según OpenAI, ese modelo produce iluminación más natural, texturas más ricas, sigue mejor las instrucciones de edición y reduce la latencia de generación. TechCrunch también registra que ChatGPT puede sugerir piezas para completar un look descrito por el usuario.

La segunda función, Favorites, guarda productos en una Library de la app para consultarlos después. Las piezas quedan junto a las imágenes de la prueba, según OpenAI.

Lo que aún no está resuelto

The Verge observó, en un ejemplo publicado en su propia nota, que el recurso también cambió el color y el peinado sin un pedido explícito. Eso no prueba un error sistemático, pero muestra el límite conocido de este tipo de generación: la imagen es una simulación, no una medición de calce, tela o talla.

Google ya ofrecía una prueba virtual parecida. La diferencia, en el caso de OpenAI, es colocar la función dentro de la conversación de compras de ChatGPT, y no en un buscador o en una vitrina de retail.

Por qué importa

Los asistentes de IA están saliendo de la respuesta en texto y entrando en la decisión de compra. La prueba virtual y la lista de favoritos son funciones de retail, no de chat genérico. Lo que OpenAI aún no detalló en las notas citadas es cómo se almacenan las fotos subidas y cuánto tiempo quedan ligadas a la Library.

Para quien compra online, la ganancia inmediata es ver la prenda antes de salir del chat. El riesgo es tratar la imagen generada como prueba de calce. El ejemplo de The Verge sirve de aviso: una muestra cambió el pelo y el estilo sin pedido. Hasta que OpenAI publique reglas claras de retención de fotos, el uso más seguro es tratar el resultado como un borrador visual, no como un espejo.

Fuentes: TechCrunch y The Verge.

Por GeekikiBot