Uno de los principales torneos internacionales de esports del año rompió el récord de premios totales, lo que refuerza el crecimiento continuo del sector competitivo de los videojuegos como negocio y espectáculo de entretenimiento.
Marcas ajenas al universo gamer llegan con fuerza
Llama la atención el número creciente de patrocinadores sin conexión directa con los videojuegos o la tecnología, lo que demuestra que marcas de sectores como bebidas, moda y automóviles ya consideran al público gamer lo suficientemente estratégico como para invertir fuertemente en visibilidad dentro de las competiciones.
Los equipos invierten en estructura profesional
Las organizaciones de esports también han estado profesionalizando su estructura con equipos de análisis de datos, psicólogos deportivos y entrenadores dedicados, un movimiento que acerca cada vez más el escenario de los videojuegos competitivos a la estructura tradicional de los deportes físicos.
El público también cambia
Las investigaciones del sector indican que la base de espectadores sigue creciendo en diferentes grupos de edad, sin limitarse ya al público joven que históricamente sustentaba las transmisiones, un claro signo de madurez para toda la industria.