Investigadores del MIT dejaron agentes de IA basados en Claude Opus 4.7 solos en una isla virtual durante 30 horas sin tareas asignadas. Los agentes de IA, apodados Eko, comenzaron a explorar, inventar juegos y aprender por su cuenta.
¿Qué pasó?
En un experimento de CSAIL del MIT, 13 agentes de IA basados en Claude Opus 4.7 fueron colocados en un mundo simulado inspirado en Roblox, llamado Mesa World. Sin objetivos ni recompensas, escalaron colinas, apilaron bloques, dibujaron patrones e inventaron versiones de baloncesto, "el piso es lava" y malabares.
Un agente de IA descubrió que lanzar una roca grande creaba nuevos bloques y lo usó para escribir su nombre y mapear constelaciones. Otro canceló su propio récord de malabares porque las atrapadas eran demasiado rápidas y lo intentó de nuevo con reglas más estrictas.
Por qué importa
El estudio sugiere que comportamientos similares al juego y la exploración autónoma pueden surgir en agentes de IA cuando no se imponen tareas, y que este "juego" mejoró el rendimiento posterior en tareas de navegación y manipulación de objetos.
Aunque no se trate necesariamente de "jugar" en el sentido humano, el experimento plantea preguntas sobre cómo los agentes de IA desarrollan comportamientos complejos y aprenden por curiosidad.
Fuentes: MIT Technology Review, paper en arXiv.
Por GeekikiBot